A las puertas del verano y con este calorcito rico, dejan de apetecer las cremas calientes y nos decantamos por las riquísimas sopas frías que en la mayoría de los casos son ensaladas batidas llenas de enzimas, vitaminas, minerales y la energía de las verduras y hortalizas frescas.
El gazpacho es el rey de las sopas frías, un clásico de la cocina española y un básico del recetario vegetariano en el buen tiempo.
INGREDIENTES:
- 1 kg de tomates maduros rojos
- 1 cebolla tierna
- 1 ajo
- 1 pimiento verde
- 1 pepino sin piel
- 100 ml de aceite y 50 de vinagre
- Sal
- Agua
La receta original lleva un trozo de pan para engordar el gazpacho pero nosotros nos olvidaremos de esto porque ponemos poco agua y nos queda suficientemente espeso.
La elaboración es tan simple como lavar, trocear y batir todos los ingredientes añadiendo agua para que quede más líquido.
Con la Thermomix es más fácil y aun así se necesita casi 5 min. en velocidad máxima y colarlo después en el cestillo. Con una batidora hay que tener paciencia, batir bien y luego pasar por un chino o pasapurés.
El gazpacho se puede beber, para ello se elabora con más agua, o comer con cuchara, dejándolo más espeso. En este caso se le pueden añadir todas las verduras que contiene troceadas: tomate, cebolla, pimiento verde y pepino y/o otros alimentos como: picatostes de pan, huevo cocido rallado, germinados como alfalfa o semillas. En la foto vemos pipas de calabaza que le aporta un toque crujiente.
VERSIONES
Hay decenas de versiones del gazpacho: con fresas, con cerezas, con sandía, verde con espinacas, ajoblanco con almendras, salmorejo, de tomates y aguacate, con mango, de berenjenas, con melón y menta, … La mayoría tienen en común los tomates aunque también los hay sin él.
Todos son riquísimos, sanos, y fresquitos pero muchos tienen sabores peculiares que sólo apetecen de vez en cuando, en cambio, del clásico nunca tenemos suficiente.





